lunes, 1 de agosto de 2016

Contradicción

Las contradicciones que realizamos los humanos día a día es increíble. Es chistoso encontrar opiniones de personas que no están de acuerdo en usar pinos en Navidad porque es muy "agringado", comentarios que lo hacen mediante Facebook, símbolo actual de lo "agringado" que andamos.

A parte de contradicciones, encontramos mezclas de todo tipo en los comentarios del 'feis':  materialismo con egoísmo, antitauromaquia con proabortos, matrimonios homosexuales con ateísmo, opositor con anticorreista, libertad de decisión con promiscuidad, un dios amoroso y la existencia de un infierno a la vez, organizaciones ateas que se la pasan hablando de la inexistencia de un dios, etc, etc.

Muchas organizaciones se aprovechan de las personas que no realizan una crítica de lo que ven o escuchan, los aprovechadores fomentan la obediencia ciega y el fanatismo mediante varias estrategias de marketing: una canción directa al sentimiento (gobierno de Ecuador), un rostro afable y conciliador (cabeza de la iglesia católica), generación de un orgullo (simpatizar con un equipo que gana una competición deportiva) o generación de un reconocimiento social (hacer un donativo a la Cruz Roja mediante una organización privada con fines lucrativos). Aquí el único fin es la sobrevivencia económica de aquellas personas/organizaciones, y espero que eso por lo menos esté claro.

Así que, si uno quiere opinar sobre NO usar árboles de pino en Navidad porque no le parece está bien, es parte de nuestro progreso ser consciente de nuestros actos, paso a paso evolucionamos, pero todavía nos falta caer en cuenta que mientras me quejo de un 'sistema establecido' lo hago de una posición, idioma, pensamiento, sentimiento definido por ese mismo sistema. ¿Hay escape? ¿Un escape real?