Pero sigo sin entender a los fanáticos de los equipos de fútbol. Hay fanáticos que se meten tanto en la pasión del fútbol que su raciocinio se pierde. No entiendo por qué en Ecuador (hablaré de este país porque es aquí donde me se desenvuelto) existen hinchas cuyo objetivo es hablar mal del contrario, utilizar palabras groseras, soeces, y hasta sin sentido contra hinchas de otros equipos. Les cuesta reconocer cuando un equipo es mejor, se rebajan al insulto, a las amenazas y a la ceguera pasional.
Sería bueno si un hincha reconociera cuando un equipo es mejor que el suyo, pero a muchos su orgullo les cuesta demasiado. Odio la gente que es tan extremista (por favor, no confundir con gente decidida) con una actividad deportiva que lo único que debería hacer es divertirnos cada fin de semana.
Si decides ser hincha de X equipo me parece muy bien, no por ello vas a tener que llegar a rebajarte y fomentar simplemente el odio, la división, la agresión, la amargura. La armonía entre seres humanos, así como con los animales, la flora y todo lo que nos rodea sería más hermoso si tan solo dejáramos de llevarnos por simples caprichos pasionales con nombres de instituciones deportivas, que más que diversión, cada vez siento que nos lleva a la fomentar la división entre nosotros.
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